Imagina una sesión agitada en Londres. Los diferenciales son ajustados, llega una noticia, sube el volumen. Un cliente utiliza apalancamiento, otro añade posiciones correlacionadas y un tercero comienza a hacer scalping en cruces ilíquidos. Sin controles fuertes, el riesgo se incrementa silenciosamente. Con la pila correcta, los límites se activan, las alertas se disparan, las …











